Misterios al azar
Voy a contar tres historias cuyo denominador común es la falta de datos; fuera de eso, no se parecen mucho. Son una mezcla entre mito y realidad, mistepreirios sin respuesta. Están basadas en hechos comprobados, pero a su alrededor se ha cristalizado una capa de imaginación que hace imposible saber cuál es su superficie real. En cualquier caso, son historias entretenidas y un buen substituto a "¿viste lo de la gripe?".La manía danzante (coreomanía)
Esta extraña plaga apareció en Alemania en el siglo XIV y se extendió por toda Europa hasta el siglo XVIII, pero voy a explicarla con un caso en particular, uno de los más famosos y mejor documentados...
Sucedió en Estrasburgo (Francia), en 1518. Todo iba bien, hasta que una mujer llamada Frau Troffea comenzó a bailar frenéticamente por las calles. Al principio, claro, todos la miraron desconcertados, pero luego, en menos de un mes, cientos de personas estaban haciendo lo mismo, bailando sin parar hasta finalmente morir de paros cardíacos, accidentes cerebrovasculares o simple deshidratación.
Los médicos del momento, obviamente, no entendían nada, menos los que estaban bailando. Todo lo que pudieron concluir fue que la causa de la danza era desconocida y que las víctimas bailaban muy mal. Algunas teorías actuales culpan a la histeria en masa o al éxtasis religioso.
Tan repentinamente como comenzó, en agosto, la peste desapareció, dejando casi 400 muertos, una población desconcertada y un misterio que ha durado medio milenio. El último caso similar se dio en Madagascar, cerca de 1840; tampoco se encontró explicación, y desde entonces no ha vuelto a ocurrir... al menos en la calle.Los niños verdes de Woolpit
En el siglo XII, en una aldea inglesa llamada Woolpit, aparecieron dos niños, un varón y una mujer, ambos con la piel completamente verde. Sobre este hecho no hay muchas dudas, aunque el resto de la historia es un poco más incierta...
Se dice que los niños hablaban en un lenguaje extraño y que sólo comían frijoles. Al poco tiempo, el niño habría fallecido en la granja de quien los encontró, y la niña, habiendo aprendido a comer otras cosas, sobrevivió, aprendió a hablar inglés y se convirtió en criada del granjero. Su piel fue lentamente cobrando un color normal.
Ella contó que venía de un lugar en donde no brillaba el sol y donde todos eran de color verde. Se había perdido junto a su hermano en una caverna y, al encontrar una salida, se desorientaron aún más por la intensa luz y el calor, que eran desconocidos para ellos.
Aún cuando esta parte de la historia sea probablemente falsa, los niños existieron y la causa de su coloración permanece misteriosa, así como su lugar de origen. Por supuesto que no falta la hipótesis extraterrestre, aunque otra más realista sugiere que padecían de clorosis, una especie de anemia provocada por la deficiencia de hierro o exceso de lectura de Cibermitanios.Diamantes en el cielo
En su libro 2061: Odisea tres, Arthur C. Clarke imaginó que en el centro de planetas gigantes como Júpiter podría haber diamantes de millones de toneladas y casi del tamaño de la Tierra, formados por la enorme presión de sus atmósferas. Físicamente es posible, y muchos astrónomos creen que esta puede ser otra de las profecías acertadas de Clarke.
Si la teoría fuera correcta, habría al menos cuatro de estos diamantes en el Sistema Solar. Por supuesto, completamente inaccesibles para nosotros, aunque, si se corroborara su existencia, ¿qué impediría a la ambición de esta raza que volara en pedazos con misiles nucleares a todo un planeta? Pero no hace falta tanta violencia; podría haber otros diamantes más accesibles flotando en el espacio...
A 54 años luz de la Tierra, en la constelación de Centauro, hay un diamante de unos 4.000 kilómetros de diámetro (más grande que Marte). Los astrónomos lo conocen como BPM 37093, aunque se le llama Lucy, en honor a la canción Lucy in the sky with diamonds, de los Beatles. Lucy es el corazón de una enana blanca cristalizada -una estrella muerta-, un corazón casi tan grande como la Tierra misma.
A pesar de que Lucy es un hecho, es el único caso que comprueba la teoría de la cristalización de las estrellas, y seguirá siendo un misterio si este proceso es cosa común en el universo. Este podría ser el destino de nuestro propio Sol... En unos pocos miles de millones de años se hincharía hasta alcanzar el tamaño de una supernova y luego, al enfriarse, dejaría un hermoso diamante flotando en la oscuridad. Algo sin dudas poético, especialmente porque nadie habría allí para apreciarlo.


12 Comentarios:
frase: "hay tantas cosas que no se,que me averguenzo de mi ignorancia."eduar alric de "full metal alchemist"
"Nada tan peligroso como una idea amplia en cerebros estrechos." Hipólito Taine (1828-1893) . Escritor francés.
Valórolo.
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